miércoles, 15 de mayo de 2013

Las ganancias dependen de su publicidad


Probando un texto publicitario



¿Se atrevería a decirle a su cliente que la ganancia saldrá exclusivamente de las ventas provocadas por su publicidad? Podemos prometer clics, visitas a nuestra página, llamadas telefónicas, mejoramiento de la opinión sobre el producto o `branding´, pero es difícil prometer ventas. Sí, es difícil, pero es posible.

Un anuncio debe contener un mínimo de elementos para funcionar. Un deportivo, por ejemplo, tiene lo necesario para correr, pero su rendimiento en la pista dependerá directa e irrefutablemente del piloto. Ofrezcámosle al cliente un buen deportivo, un vehículo poderoso que transporte sus mensajes, pero también enseñémosle a conducir, a correr, a sacar lo mejor del motor.

¿Cómo se prueba un texto publicitario? La Semiótica (Ciencia que trata  los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas.)nos ha enseñado  que al redactar textos científicos,  para explicar un motor, una vitamina, explicar un servicio o un `software´, tenemos que poner más atención en la Sintaxis (ordenamiento de los elementos: a, b, c) que en cualquier otra cosa.

También hemos aprendido que al redactar un texto dirigido a una masa indeterminada, tal como un texto político, tenemos que poner más atención en la Pragmática (lugar en el que se recibirá el mensaje: a/1, b/2, c/3) y en el Ruido que en cualquier otra cosa. Y por último, hemos comprendido que al hacer un texto poético, encantador, romántico, de esos complicados y casi sin sentido, es donde tenemos que atender la Semántica (significados alegóricos de un término: abc, cba, acb, bca), la Polisemia, el doble sentido.

¿Queda claro quién nos habla y desde dónde nos hablan? ¿Queda claro qué nos quieren decir? ¿Queda claro cómo conseguiré lo que me ofrecen? ¿El arte o imagen que usamos refuerza el texto o lo hace ambivalente? ¿El encabezado no provoca expectativas demasiado altas o bajas? ¿Ese hombre sordo del anuncio hará que desee comprar el subterfugio para la sordera que el texto pregona o sólo me hará voltear la cara y procurar no pensar en cosas malas? Probemos, probemos, probemos.


Esta publicación se debe en gran parte a: http://www.roastbrief.com.mx/

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